Ilustración
Esquema
- Ilustración española
- Carácter de la Ilustración española: minoritaria y elitista
- Generación de ilustrados: Feijoo, Jovellanos, Floridablanca, Aranda...
- Principales preocupaciones:
- Educación
- Economía
- Crítica a la Iglesia: Racionalismo “versus” dogmatismo, progreso material
- Despotismo ilustrado
- Colaboración de los ilustrados españoles con la monarquía
- Regalismo.
- Limitaciones y contradicciones
- Consecuencias
En
la segunda mitad de siglo XVIII, dentro de una minoría culta en un
contexto general de atraso, surgieron una serie de pensadores
ilustrados que se distinguen por su espíritu crítico, interés por
la ciencia y compromiso con la idea de progreso.
Una
de sus mayores preocupaciones fue la educación
pues estaban convencidos de que únicamente la mejora del nivel
cultural podía sacar al país de su atraso.
La
segunda preocupación básica fue la cuestión
económica, ya que
eran conscientes del atraso del país, en relación a otras potencias
europeas. En
su análisis coincidían en que el origen de los males económicos
que aquejaban España provenía de la gran cantidad de tierras
amortizadas en manos de la nobleza y el clero, del excesivo control
sobre las actividades económicas y del desconocimiento de nuevas
técnicas e inventos. Destacan medidas como la creación de las Sociedades
Económicas de Amigos del País para
mejorar la agricultura, el comercio y la industria mediante el
estudio y la experimentación. Se declaró honestas
todas las profesiones
(1783), se limitaron los privilegios de la Mesta,
se colonizan nuevas tierras en Sierra
Morena, se liberaliza
el comercio colonial y se establece la libre circulación de granos.
En Aragón destacó la construcción del Canal
Imperial de Aragón,
proyecto de Pignatelli.
Como el pensamiento ilustrado se
apoyaba en la razón y defendía la felicidad terrenal, se oponía a
la Iglesia, que era identificada como uno de los principales
obstáculos para el progreso. Además, criticaron el elevado número
de eclesiásticos.
Con
Carlos III
se inicia en España la etapa de despotismo
ilustrado. Este
monarca contó con ministros y colaboradores ilustrados y regalistas
(Campomanes, conde de Floridablanca, conde de Aranda, Jovellanos),
defensores de la autoridad del rey frente a la Iglesia. Se recortó
la inmunidad eclesiástica, se redujo la autoridad papal (Concordato
de 1753) y se restringió la actividad de la Inquisición. En este
contexto se entiende la expulsión
de los jesuitas en
1766.
Sin
embargo, el motín de
Esquilache (1766),
demostró lo difícil que era imponer el cambio en España. Desde los años de 1780 una minoría
ilustrada se radicalizó y buscarán una
alternativa al antiguo régimen, convertiendo la Ilustración en
Liberalismo. La oportunidad se les presentaría en 1808.
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